Sobre las rodillas
Marta, que acababa de cumplir los cuarenta, miró al becario con semblante serio. Se habían metido en la sala de reuniones y la mujer había cerrado la puerta. No deseaba interrupciones.
- Juan. Explícamelo, porque sinceramente, no entiendo nada de nada.
Juan, que el próximo mes tendría 24 a&n...