La madre, el hijo y la divorciada
Luego de un día agotador en la clínica, llego a mi departamento con la única intención de relajarme, quito mis zapatos dejándolos en la entrada, mientras veo a mi alrededor, sola porque mi hijo de 18 años le tocaba visitar a su padre que vive en Málaga con su nueva esposa. Me desvisto y pon...