Marta la sirvienta: relatos de fetichismo y sexo
Marta sacó las llaves del bolso y abrió la puerta de su pequeño piso. Eran las 12 de la mañana y acababan de despedirla.
"Al menos no tendré que usar estos zapatos de tacón que me muelen los pies"
Marta, 19 años, era una chica que medía metro cincuenta y seis, pelo li...