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Fetichismo

Los mejores relatos de fetichismo. Historias picantes y morbosas con fetiches, prendas íntimas, lencería, pies, manos, cabello... ¡El morbo está servido!

Relato destacado

Fetichismo » Pag. 4

Janet, amor, deseo y confianza más allá de lo prohibido y lo sucio (1)

Apagué. Cocinamos desnudos. Después, hicimos 69. Sus axilas olían fortísimo, su vulva tenía sabor a sudor y tierra. Me corrí enseguida. Ella también. Nos dormimos pegados. Sábado. Despertamos tarde. Ella observó su ropa interior manchada con cierto disgusto, pero se la puso. Fui al supermercado solo; temía que la echaran si iba ...

Verónica, la mujer peluda de la quinta en Cuetzalan

Obedecí sin pensarlo. Me quedé completamente desnudo frente a ella, jadeando. Verónica se quitó lentamente los shorts. No llevaba nada debajo. Lo que vi me dejó sin aliento: una selva espesa de pelos oscuros, espesos como musgo húmedo, que cubrían completamente su sexo y parte de los muslos. Jamás había visto algo así. —Nunca ...

La piel morena de mi exsuegra y el sabor sucio de su traición

Me la sacó. La olió. Me la lamió despacio. Con hambre vieja. Con lengua espesa. Mientras manejaba hacia el motel, ella no se detuvo. En la habitación no hubo charlas. Le levanté el vestido. No tenía nada abajo. Estaba mojada. Y su olor era tal como lo había soñado: a transpiración rancia, a deseo guardado, a rajita apretada que e...

Trío fetichista al cuero

La máscara que llevaba amplificaba cada sensación: el cuero apretaba mi rostro, calentándose con mi respiración agitada, mientras el aroma a cuero se mezclaba con el sudor y los fluidos que empezaban a impregnar el aire. Entonces, ella se acercó aún más, y su lengua, cálida y precisa, comenzó a explorar mi ano en un beso negro qu...

Sudor, vello y deseo: entre mi esposa limpia y mi adicción sucia

Esa noche me pidió que le lamiera más. Me abrió las piernas, me lo mostró sin rasurar del todo. Me retó con los ojos. La complací. Le hice lo que nunca. Le metí la lengua entre las nalgas, en su ano, como hacía con la otra. Ella no entendía, pero se dejaba. Me vine dentro de ella, sudando, temblando, con...

Ana, la sirvienta sucia sin pudor (2)

Le llené el ano como nunca me había venido en mi vida, le llené de semen hasta los intestinos de todo lo que me vine, me aventé hacia su espalda, la tumbé y me recosté sobre ella, su espalda estaba sudada y caliente, me salí de su ano, mi pene era una mezcla de semen y de caca, lo observo...

Ana, la sirvienta sucia sin pudor (1)

No era directa. No me decía nada, no hacía gestos vulgares ni hablaba con doble sentido. No lo necesitaba. Le bastaba con moverse lento, saberse observada y no huir de mis ojos, sino entregarse a ellos como una ofrenda silenciosa. La blusa que usaba a veces quedaba húmeda por el sudor. No hacía nada por cambiarse. Solo se la sacudía...

El calor de la cuñada vulgar y sucia

Me arrodillé. No por decisión. Por instinto. Su cuerpo me llamó. Subí su vestido lentamente. Y lo que vi me marcó. Una entrepierna oscura, cubierta de vello espeso, húmedo de calor, hinchado por el deseo. Su piel tenía marcas del tiempo, cicatrices, estrías… y eso la hacía más perfecta. Una mujer de verdad. Cruda. Fuerte. Abie...

Después del encuentro ominoso

Tras un breve descanso, cambié de posición a mi doncella, colocándola boca abajo sobre la silla. Su traje de cuero, ajustado y brillante, resaltaba sus formas, invitándome a explorar más. Con un movimiento fluido, deslicé sus pantalones de cuero, revelando su piel. Usé un lubricante especial, aplicado con mis dedos enguantados, par...

Pasión fetichista

Me entregó una capucha de cuero negro, con orificios para los ojos y la boca, y al colocármela, el mundo se redujo a la sensación del cuero apretando mi rostro, el aroma embriagador y el sonido amortiguado de mi propia respiración. En dicha ocasión Y portaba guantes largos de charol que reflejaban la luz, tomó mis medidas con una ci...
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