El tanga de Lucía
Lo primero que hizo, mientras notaba que aún estaba calentito, fue llevárselo a la boca, y olerlo. Era acojonante el aroma de esa mujer, así que sólo pudo tumbarse sobre la hierba, sacar su polla completamente dura, y hacerse la paja más salvaje que recordaba en los últimos meses, tanto que mientras sentía penetrar el aroma de los ...