Mi compañero de la facultad
Qué gozada sentir su cuerpo velludo encima del mío, sus pelos contra mi pecho lampiño, rozando mis pezones. Cuando conseguí sacarle su pantaloncito descubrí una verga de 20 centímetros descapullada, que pudo, por fin, unirse a la mía. Entonces fui yo quien le volteé para colocarme encima y comenzar a darle el mismo placer que él ...