Mario (12 de 22): La mentira tiene el camino corto
Ahora ya estábamos en un hotel, que no era lo importante, pero resultaba más cómodo, en recepción hizo la reserva para tres noches y eso me extrañó.
Empezaba a reconocer las señales que anunciaban el final del viaje. Mandamos lavar la ropa, toda ella salvo lo que no podíamos quita...