Mario (03 de 22): Marcos mi primo
En el autobús me senté con sumo cuidado, era festivo y había poca gente, tenía que esforzarme para que no se notara que andaba despatarrado, y sonreí como un tonto recordado aquella gorda serpiente que me invadió rompiéndome el culo para siempre.
Ya no era virgen, no había sentido...