Buscando una polla que me follara entré a los aseos públicos
No recuerdo por qué aquella mañana había ido a la calle de la torre, el caso es que como andaba caliente y salido como un burro, al llegar a la plaza de España y ver los aseos públicos que allí hay, la excitación y calentura que llevaba se dispararon. Dios, nada más ver las escaleras...