Aarón
—¿Te podrías mover?
Mi cuerpo no respondía, estaba inmóvil frente a él mirando sus verdes ojos, sin pensar en nada, embobado.
—Qué diablos te sucede, muévete.
Mi cuerpo se tambaleó al sentir su cuerpo embestirme para hacerme a un lado, mientras cargaba bolsas lle...