La historia de Ángel, solo era un muchacho (53/59)
Como decía Alberto, los del piso de abajo solo se preocupaban de beber y apenas habían comido algunos frutos secos. Después de haber llorado hasta hartarme, llorado de pura felicidad hasta llegar a preocupar a mi ‘novio’, y que pensara que había hecho algo mal, pude serenarme al fin, aunque en mi ca...