Basilio y Horacio
Después de comer, ya eran las 4 de la tarde, me fui a dar un garbeo por la plaza para ver a mi viejo y oír el resultado de su búsqueda. Lo vi de lejos y había más gente y algún viejo. No quise llamar la atención y me senté en un banco a la otra parte de la plaza, no sin antes pasar c...