Me vio, me siguió y terminó dándome por el culo
Andaba caliente y salido cómo una perra en celo. Ya había ido a varios aseos públicos, sin encontrar quien me metiera una polla en el culo; nada de lo que había encontrado me había terminado de convencer; así que esa noche antes de bajar al centro de la ciudad, se me ocurrió pasar primero p...