El moro me hizo suyo
Eran tiempos de crisis, y los trabajos abundaban poco, no había manera de conseguir trabajo fijo. Lo único que conseguía eran trabajos eventuales en el puerto. Hasta que me salió la oferta de embarcar en uno de los congeladores que iban a pescar a aguas de Marruecos.
No dudé en aceptar la oferta. La c...