Colegas
Mark se detuvo, con los ojos muy abiertos viendo como la polla de su mejor amigo seguía expulsando semen sin parar. La sorpresa inicial dio paso a un momento inesperado. El sabor, salado y desconocido, se extendió por su lengua. El choque de sus miradas, en ese instante, fue una revelación: en medio del desorden y la sorpresa, algo nue...