Amantes en un motel
Entramos apresuradamente al motel, tanto porque amenazaba una lluvia como la urgencia que nos empujaba a estar juntos. Una campanilla ruidosa y chillona anunció que llegábamos. Un hombre viejo nos recibió desde detrás de una vidriera.
Con voz apagada y algo somnoliento nos informó –Se paga por a...