Mi primera vez inesperada en el gym
Sus huevos rebotaban en mis nalgas y su peso me echaba hacia adelante. Cada vez que me la metía bien a fondo, el dolor se iba y sentía otra cosa. De mi verga caía leche; a cada empujón de él, yo echaba chorritos de mi leche. Era algo que nunca soñé, me sentía tan puta... Él se dio cuenta...