Siempre William (capítulo catorce)
-¡Vaya, culo! ¿Qué me cuentas? Te has perdido… - así me recibió William cuando me lo encontré en el parque como de costumbre.
Nos sentamos un rato resguardados en la penumbra del atardecer de las farolas que nunca tenían focos para alumbrar. Le conté todo lo que había...