Polvazo en la sauna
Habían pasado tres o cuatro días desde mi noche con María, me encontraba sentado en el jardín delantero de mi casa, bajo un sauce llorón leyendo un libro, si nos ponemos frente a mi chalet, tiene tres entradas, a la izquierda la de vehículos, que da a un cobertizo techado con capacidad para tres v...