La contadora madura (parte 2): La revancha
Volví a la oficina, totalmente acalambrado, fusilado. Las chicas me observaban, se miraban entre ellas y se sonreían picaras. Alejandra la chica de tesorería, chiquita, inocente, poco atractiva, muy callada, Mariana la encargada de proveedores, rubia, un tanto rellenita, más bien maciza buenas patas, muy de nov...