Infiel por mi culpa. Puta por obligación (41)
Pecado, penitencia y expiación.
—Siempre soñador y entusiasta con tus proyectos, las finanzas no te preocupaban tanto. En cambio, a mí los números se me han dado bien, y al trabajar como asesora comercial, el olfato por el dinero se me agudizó aún más. Por eso, cielo, cuando m&aacu...