Infiel por mi culpa. Puta por obligación (18)
Mientras avanzamos por la mitad de la calle, no tan cercanos como Mariana quisiera, pero si con la desnudez de su hombro rozándome el brazo y escuchándola con atención, intento mantener la cordura aunque me moleste demasiado convertir en imágenes su relato. Debo ser paciente, evitando cuestionarla antes de tiem...