Infiel por mi culpa. Puta por obligación
1. Nada es lo que…
— ¡Parece que te vas muy temprano! —Me aborda mi esposo, con sus cabellos revueltos y tan solo sus pantaloncillos negros por atuendo, sorprendiéndome al entrar a la cocina para prepararme un café antes de salir de casa.
—Ahhh… Hola mi cielo, buenos días&he...