Siempre estaré para ti, Marian (cap. 1)
Esa mañana me desperté con bastante cansancio, producto del trasnocho por la fiesta de anoche. Ya serían las 10 am cuando me presenté en la cocina, para desayunar y me encontré a mamá sentada en una de las sillas del pantry, con la cara oculta entre sus dos manos. Estaba sollozando, silenciosament...