José Carlos (Parte II)
Deslizaba mi mano por encima de su camisa, un manoseo lento pero contundente que exploraba la firmeza de su cuerpo, bajando poco a poco hasta el cinturón que desabroché con la experiencia que me caracteriza. Le desabroché el pantalón y con ansiedad le sentí ese pedazo de virilidad…
¡Dios!...