Baños clausurados (7)
Su cola toda abierta, sus entrañas llenas, se sentía toda completa. La cogían sin miramientos ni dudas, todo era fuerte. Sentía su clítoris al rojo vivo y cada embestida ella movía hacia adelante su monte Venus buscando mayor frotación. Acababa de forma brutal, sin ver, atada, con el culo lleno y el clítoris al rojo vivo. Nunca hu...