Dos hermanas violadas por su padre y el buen samaritano
A Bianca la encontré una noche en la calle. Estaba tirada en el suelo inconsciente, tenía manchas de sangre en la cara y las ropas. A pesar del mal estado, noté que era una chica hermosa. Por temor a que tenga heridas internas no la quise levantar, y llamé a la Policía y ambulancia.
Cuando llegó...