Diario de una puritana (Cap. 11): La boda de Piti
El tiempo pasó y las heridas fueron cerrando. Tanto Mafe como yo rehicimos nuestras vidas, pero el destino nos tenía previsto un último encuentro, que quizá iba a ser el más trascendental de toda nuestra historia juntos.
Al comienzo fue difícil desprenderme de los recuerdos y del deseo po...