gra

Grandes Relatos

Los mejores relatos eróticos porno de gran extensión, grandes relatos de sexo, amor, deseo, pasión, romanticismo.

Relato destacado

Grandes Relatos » Pag. 39

Noche de pasión en Lisboa (Prólogo atrasado)

Ante todo, quiero mostrar mi agradecimiento a todos los que me han leído, me han comentado, y a los que me han dado una valoración de mis entregas. Ya que si bien a los comentarios he respondido, me es imposible saber quién ha valorado los relatos. Vaya pues, desde aquí mi agradecimiento para todos ellos. Au...

Noche de pasión en Lisboa (X): Escarmentando a Ana Maria

Lo prometido es deuda, y hay que pagarla. Le he prometido a Marta un risotto de setas para que las pruebe y me encuentro, con su permiso, en la cocina con las manos en los fogones. Cuando he llegado a la quinta, el viernes a primera hora de la tarde, Amália no lo había hecho todavía. Yo sabía que hasta media...

Noche de pasión en Lisboa (IX): Los libros sibilinos

Marta me adora. Pero no en el sentido sexual, quede claro y vaya por delante. Estoy saboreando con fruición un plato de arroz con menudillos de ave, que ha preparado especialmente para mí. Enfrente, sentada y en silencio, Amália da cuenta de su cena mirándome con una sonrisa, que yo interpreto de aprobaci&oacut...

Noche de pasión en Lisboa (VIII): Uno para gobernar a todos

Sentado en el profundo alfeizar de la ventana, mientras fumo un cigarrillo, contemplo ante mis ojos una cama construida con algún tipo de oscura madera tropical. Es un mueble antiguo, más alto que las camas actuales, con el cabecero y el pie, torneados en forma de finas columnas salomónicas. Esparcida sobre la almohad...

Noche de pasión en Lisboa (VII): Amália recibe un anillo

El hombre está concentrado en su trabajo. Lleva una camisa fina. Ha remangado las mangas enrollándolas por encima del codo. A pesar del calor, debajo lleva una camiseta de asas. Solo los tontos de ciudad desnudarían el torso para ponerse a trabajar bajo este sol. Sabe que cuando moje con su sudor la camiseta, la evapo...

Fui su esclava y me terminó gustando

Esta historia me pasó este fin de semana con la persona menos pensada. Resulta que a mi mamá se le antojó arreglar y pintar una pared del fondo de la casa para las fiestas. Ella se encargó de hablar con el pintor y contratarlo. Yo no sabía quién era y tampoco me importaba mucho saberlo. Supu...

Noche de pasión en Lisboa (VI): Fin de semana en la quinta

Estoy sentado en el chesterfield del salón, esperando que baje Amália para irnos juntos a pasar el día a Coímbra, a menos de 100 km. al norte de la finca. Hoy, sábado, será el último día completo que pasaré esta semana con mi amiga, ya que mañana por la mañana...

Noche de pasión en Lisboa (V): Odiseo y las sirenas

Despierto. Me doy cuenta que estoy abrazado a la espalda de Amália, tal y como solemos dormir juntos. Huelo su perfume en su pelo y noto mis manos agarradas a sus pechos. Un momento, un pecho no está en la posición que debería, tengo mi mano con la palma hacia el frente y noto el pezón en ella. Ento...

Noche de pasión en Lisboa (IV): Las tres gracias

Cuando terminan de reírse a mi costa, Amália me comenta: —Alfredo, querido, Ana María y yo vamos a ir esta mañana al hospital, en Nazaré, a visitar a mi primo, que como te comenté, está convaleciente de la apendicetomía. Si quieres puedes acompañarnos, o puedes quedar...

Noche de pasión en Lisboa (III): Sacando de apuros a Amália

Estoy en mi garaje, arrodillado en el suelo con una pistola estroboscópica en mi mano izquierda, mientras con la derecha afino el avance del encendido de mi capricho más preciado. Es difícil reconocer en este MG TC migdet de 1.946 aquel patito feo en estado ruinoso que adquirí hace ya treinta años en Ing...
de 44
*Acceso rápido: Nº de página y enviar
Síguenos en X (twitter)