Noche de pasión en Lisboa (X): Escarmentando a Ana Maria
Lo prometido es deuda, y hay que pagarla. Le he prometido a Marta un risotto de setas para que las pruebe y me encuentro, con su permiso, en la cocina con las manos en los fogones.
Cuando he llegado a la quinta, el viernes a primera hora de la tarde, Amália no lo había hecho todavía. Yo sabía que hasta media...