Verano en Mallorca (Capítulo 5)
Ya era de noche cuando entramos al chalet de Tita, en Palma. Fuimos recibidos por las chicas filipinas, Juanita y Rosita, un par de bellezas orientales que atendían nuestra casa, lindas de cara, cuerpo y alma, dulces y con grandes y especiales habilidades. Se encargaban de mantener el chalet, limpieza, cocina y… hasta de sat...