Secretos de familia
—Dime la verdad. ¿Acaso te avergüenzas de mi? —preguntó Miriam con ojos llorosos.
—No, no es eso. Es… es… complicado. Dame un poco más de tiempo, por favor. —contestó Jaime abrazándola por la espalda mientras acariciaba sus pechos.
—Llevamos saliendo...