La sorpresa de Soraya
Al rato yo me bajé mis gayumbos dispuesto a unirme con ella por aquella puerta que seguía chorreando... aproximé a Soraya al borde de la mesa, ella aún dentro de su estado de éxtasis comprendió aquel movimiento y se dispuso a recibirme y sin ningún esfuerzo la penetré fue increíble con la facilidad que nos unimos y la sensación ...