Profesora particular (IV)
Llegó el jueves por fin y fui a dar mis clases particulares a casa de los mejores amigos de mis padres. Iba con una chaqueta que me llegaba un poco por encima de las rodillas, muy elegante y cara. Quería dar una sorpresa a Manuel.
–Hola, Esther!
–Hola!
–Qué puntual!
–Tenía ga...