Con el albañil de mi padre
Nuestro baño necesitaba unas cuantas reformas, por lo tanto, mi padre llamo a su albañil de años, un hombre de nombre Martín, de 45 años, alto, delgado, cabello color chocolate, ojos oscuros y sin nada de barba, no es lo que se dice atractivo, pero tampoco es desagradable.
Este hombre llego, hablo con mi padre y le dijo que luego ...