Mil ojos de las azoteas
-¿Qué te parece? -preguntó Jack con entusiasmo al abrir la puerta.
Era la primera vez que me invitaba a casa a comer. Llevaba tiempo hablándome sobre un pequeño tesoro que había encontrado en su nueva casa y tenía que enseñármelo. Cuando llegué, aquel viejo piso no m...