Jugando al escondite
Recuerdo una chica, de melena rubia, menuda, delgada y con unos bonitos ojos verdes, con la que solía quedar hace años. Cuando empezamos a vernos ella acababa de cumplir 18 y yo tenía solo 3 más que ella. Su juventud se notaba en la forma de comportarse, sin tomarse nada en serio. Siempre saltando, riendo...