Lo que pase en la isla se queda en la isla (parte II)
Llegamos a la habitación, la tomé por las caderas pegando su cuerpo al mío, afincando mi verga a sus nalgas, empecé a besar su cuello y boca, con mis manos recorría su cuerpo acariciándolo, tocaba sus pechos en especial sus pezones duros, sus muslos, su vientre, llegando a rozar un poco su conchit...