Rico viaje a la playa
Mariana y yo seguíamos con una calentura sin límites, a pesar de ser tan estrecha, buscábamos la manera de pasarla bien y cada momento a solas era para aprovecharnos de besarnos y tocarnos como locos, no había mañana para nosotros. Se acercaba Semana Santa y me dijo para que fuese con su familia a la pla...