Nora la ordeñadora (Capítulo 2)
Utilizaba la mano como si fuera una tenaza húmeda según la zona, lo había masajeado entre los muslos. Al asegurar su polla en la mano ya empezó a jadear. Ya gruñía nada más empezar. Sería rápido. Aplicó unos sube y bajas lentos. Se paró. Empezó...