Madre e hija (Parte II): Desvirgando a Daniella
Continuando con el relato anterior, ahora que ya tenía a Daniella en mis manos no la iba a desaprovechar.
Seguí acariciándola, tomaba sus pechos y poco a poco los iba amasando con más fuerza, mis dedos aprisionaban sus pezones y los iba jalando arrancándole leves gemidos. La besé, su boca permi...