La misma dulzura con matices diferenciales (II)
Dos meses pasaron desde que iniciamos esa relación, tan poco común como placentera para ambos, cuando una tarde, al atender el llamado a la puerta, me encuentro a Beatriz con cara de pocos amigos que se niega a pasar.
- “Estás teniendo alguna relación íntima con mi hija?
- “Sí&rd...