El nacimiento de un cornudo
Era el mes de mayo. El calor, abrazador, quemaba las pestañas. Aun así, yo corría pa’ casa de mi novia. Quería saludarla, abrazarla… estar con ella.
Agitado, con un poco de sudor en la frente tras correr 3 cuadras, llegué a su casa y toqué el timbre. Esperé respuesta mientra...