Convirtiéndome en cornudo (3): Pasos planeados
Su rostro quedó a la altura de la cadera de mi novia. Podía ver sus muslos, parte de su trasero, y el triangulito de su tanga sin parecer un degenerado. Rozó deliberadamente el muslo de Paulina. Ella no se apartó; al contrario, buscó inconscientemente el contacto. Yo no quería que esto terminara. Me disculpé y les comenté que ten�...