La segunda infidelidad de Lulú
Antonio se apartó hasta el sillón, se convirtió en espectador de nosotros que nos fundimos en un acto tan sincronizado que, después de unos minutos, nos llevó al orgasmo simultáneo. Sentí cómo otro chorro de semen le llenaba la vagina y se mezclaba con fluidos de su orgasmo femenino; al salirme, chorros de squirting salieron de Lu...