Un breve encuentro entre casados infieles
No han perdido el tiempo; a ciertas edades cada minuto cuenta. En eso piensa Marcus mientras enciende un cigarrillo y contempla cómo Rosa se va desnudando. En el ascensor, camino de la habitación donde ella se aloja, se han magreado y besado. "Tienes un buen culo, Rosa". "Y tú parece que una buena....". —Allí, de pie, ve quitándote...