El día de mi boda
Este cambio no evitó que los tres siguiéramos gozando a tope. Era algo increíblemente delicioso, volví a tener varios orgasmos, había perdido la cuenta, ellos por su parte siguán dándome caña, era adorable, Marcos fue el primero en correrse, tras un gemido muy intenso, su leche inundó mi culo, poniéndole perdido de semen, mientr...