Quería un trío, terminó siendo cornudo
Matías vio como las pupilas de Valeria se dilataban, luego se cerraban sus ojos y su boca se abría para expulsar otro grito: -"Ayyy por dios sí llename el culo de pija, papi. Rompeme el ojete". No había forma de frenarlos. Matías se sentó a llorar, Valeria estaba tan perdida en el éxtasis del momento que ya no le importó...