Albert, el albañil
Me subí encima de él y me quitó la blusa, le ofrecí mis senos que chupaba y lamía con gran desesperación; sus bigotes también me proporcionaban nuevas experiencias ya que nunca había tenido la oportunidad de estar con un hombre que los tuviera; sentía como se me clavaban en la delicada piel de los senos, pero lejos de molestarme,...