Mi esposa y mi vecino maduro (5): Poniéndola a punto
Ella se dispuso a irse, pero él, la sujetó de la cintura y le plantó un beso con sabor amargo a cerveza, ella se apartó de inmediato, -déjame– le dijo antes de salir casi corriendo y volver a casa. Todo pasó tan rápido, pero había sido suficiente para volver a encenderla, venía en busca de apagar su deseo. En cuanto...