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Infidelidad

Relatos eróticos de Infidelidad. Historias eróticas donde el adulterio, los cuernos, el engaño y la traición son el pan nuestro de cada día.

Relato destacado

Infidelidad » Pag. 40

Sigue la fiesta en Brasil

Me moví para disminuir la penetración… los músculos íntimos se acomodaban a esa morcilla que entraba y salía… se estiraban y contraían como un corazón de fuego. La verga tocaba puntos que disparaban descargas eléctricas que contarían mi concha, apretándolo, para que nunca saliese de mi… con mis ojos cerrados, me había ais...

Ivette no era infiel con mala intención

La mano de Márquez seguía abierta, copando las abundantes carnes del trasero de Ivette que se estremecía con el recorrido descarado, casi vulgar que su cliente realizaba en su curvilínea anatomía, su mano cerro los dedos, y se metió por en medio del amplio puente entre los poderosos muslos de la pelirroja que sintió esos gruesos y ...

De esposa modélica fiel a puta sin remedio (3)

Su excitación era fuera de lo normal. Cuando llevaba un rato jadeando de esta manera fue a nuestra habitación y regresó con un consolador enorme. Se espatarró otra vez encima de la mesita y se metió aquella polla descomunal enterita en su coño. Mientras se hacía una paja con la otra mano. Ella estaba absorta en sus pensamientos y n...

Mi esposa me puso los cuernos con dos vendedores ambulantes

El más viejo me separó entonces los glúteos y comenzó a penetrarme por detrás. El joven hacía lo propio, pero por delante. Experimenté un intenso placer al sentir cómo dos pollas me penetraban simultáneamente. Les grité a ambos que quería más y más rápido y ellos me obedecieron acelerando sus movimientos. Notaba sus testícu...

Mi última cogida con Otavio

Yo así no podía disfrutar de la culeada; Otavio, sin conocer lo que me pasaba, seguía y seguía, hasta que finalmente eyaculó. Le pedí que aún saliera de dentro de mi culo, deseaba que se quedara un poco más hasta que se calmara esa pulsante necesidad de defecar; pero en vez de disminuir, crecieron hasta hacerse casi incontrolables...

De esposa modélica fiel a puta sin remedio (2)

Yo seguía moviéndome arriba y abajo con la polla de David dentro de mi coño. A veces despacito. Otras veces compulsivamente. Me lo follé y follé hasta que ya no podía más y me corrí como una guarra, sin dejar salir su polla de dentro de mí... ufff sólo de pensarlo ya me vuelvo a excitar y al mismo tiempo...

La esposa del socio de mi padre

La sentía tocarla. Apretarla. Lo estaba gozando. Al fin, se dejó caer de rodillas y la introdujo en su boca. Mi placer era inmenso: tenía a la hembra más hermosa del mundo hincada ante mí, comiendo mi polla como una hambrienta. Pero yo no quería acabar en su boca. Quería su coño. Y quería hacerla adicta a mis caricias. La...

De esposa modélica fiel a puta sin remedio (real)

Ella se arrodilló delante de mis narices, le sacó la polla y se la metió enterita en la boca. Se la chupaba como una autentica profesional, y el negro estaba tan desconcertado con la fogosidad de mi mujer que no sabía cómo reaccionar. Después de hacerle un mamada monumental, él se tumbó en el suelo y ella se abrió bien...

Follada salvaje con un pastor

Él de un tirón me arrancó la camiseta dejando mis pechos al aire, se inclinó sobre mí y comenzó a lamerlos por entero llenándomelos de saliva luego se echó para atrás y de otro fuerte tirón me arrancó la minifalda dejando mi sexo húmedo y depilado a la vista, con su mano libre se empezó a deshacer el nudo de...

Me follo a la esposa del síndico

Todo se precipitó entonces. Simplemente la tomé con firmeza de la cintura y empecé a besarla en la boca, cosa que ella aceptó entregándome su lengua con pasión para chocarla con la mía. Con mi mano comencé a acariciar su duro culo, buscando que penetrara bajo su falda. Así empecé a acariciar sus glúteos con suaves movimientos c...
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