Vacaciones de placer para ella (parte 2)
La pusimos a cuatro patas y mientras ella mamaba la polla de Eduardo, yo la penetraba desde atrás. Tenía la vagina tan distendida por la polla de Eduardo que me costaba sentir su roce. Mientras la penetraba pasé una mano por delante y le acariciaba el clítoris, cada vez se humedecía más. Su cabeza subía y bajaba recorriendo el enor...