Amante de un sacerdote
Se tumbó encima de mí y me besó apasionadamente. Luego fue descendiendo por mi cuerpo y le pedí que me poseyera. El siguió a lo suyo y descendió hasta los pechos donde se recreó. Descendió hasta el ombligo sin despegar la lengua de mi estómago y se detuvo dejándome expectante de su siguiente movimiento. Fue el que me temía. Pus...