El seductor (parte 3)
Francisco entonces, la tomó de su cuello para besarla y no dejarla ir. Con su otra mano sobre su cintura, comenzó a penetrarla más y más fuerte, apalancándose de su cuerpo, y haciéndola gritar de gusto. Cuando ya no pudo más, la penetró una última vez, hasta lo más profundo; la sostuvo de su cintura, y comenzó a inundar su...